Nuestra misión :

Defender los derechos y la dignidad del niño en todo el mundo

Enfoque sobre los derechos

© D. Durnez - BICE

La defensa de los derechos de los niños y de su dignidad es el núcleo de la misión de la Oficina Internacional Católica de la Infancia. 

El BICE defiende este enfoque que se basa en los derechos y no en las necesidades. Se trata de considerar a todos los niños del mundo como detentores de derechos y no únicamente como seres vulnerables con necesidades a las que los adultos deben responder, tampoco se consideran como adultos en miniatura.

Sujetos de derechos, los niños se convierten en protagonistas de su propio desarrollo.

Actuar en pro del interés superior del niño

Cada vez que un niño es maltratado, explotado o discriminado, sus derechos fundamentales son violados, la Oficina Internacional Católica de la Infancia se apoya en la Convención sobre los Derechos del Niño para actuar en pro del interés superior del niño. Con el fin de garantizar el desarrollo integral de un niño, todos los aspectos de su persona deben ser tomados en cuenta: desarrollo físico, psicológico, intelectual y espiritual.

La comunidad protagonista de la defensa de los derechos del niño

La defensa de los derechos del niño debe estar a cargo de los padres, de los educadores, y, más ampliamente, de toda la comunidad dentro de la que evoluciona el niño. En cada uno de sus proyectos, el BICE se esfuerza en implicar a las comunidades locales para sensibilizarlas sobre los derechos de los niños. Los programas desarrollados son, de esta manera, más eficaces.

Derechos del niño, resiliencia y espiritualidad

Desde hace más de 65 años, defendemos los derechos de los niños en el mundo y trabajamos en pro del interés superior del niño. En este combate, tres pilares fundamentales se distinguen para asegurar la dignidad del niño: el respeto de sus derechos, el desarrollo espiritual y la resiliencia. Como asociación católica, el BICE desarrolla la espiritualidad de los niños. Creemos que el niño necesita dar un sentido a su vida para superar sus heridas y los traumas vividos. Este enfoque está vinculado al trabajo de resiliencia llevado a cabo con los niños.