Nuestra misión :

Defender los derechos y la dignidad del niño en todo el mundo

Protección del niño

La protección de la infancia es el principal objetivo del BICE. Esta se declina en tres líneas de acción: prevenir las violaciones de los derechos del niño, llevar a la práctica la Convención sobre los Derechos del Niño y todo instrumento legislativo pertinente con el fin de proteger a los niños. 

La Política de Protección del Niño del BICE

La Política Interna de Protección del Niño puesta en práctica en el BICE puede ser aplicada en toda estructura que acoja a niños. Se trata de elaborar un marco de acción propio a la institución para promover el buen trato y evitar el maltrato.

Una política interna de protección de los menores:

  • Refrenda los deberes y las responsabilidades que incumben a la organización hacia los niños a su cargo;
  • Clasifica las medidas que la organización debe implementar para proteger a los niños contra los malos tratos cometidos en el seno o fuera de ella;
  • Define las acciones de prevención que deberán ser instauradas para minimizar los riesgos de abuso en el seno del establecimiento;
  • Describe el protocolo que deberá ser seguido si un caso de abuso es sospechado o constatado;
  • Enumera los elementos que contribuyen en la creación de un entorno cada vez más protector y de buen trato.

El conjunto de estas medidas deber estar especificado en un código de conducta propio a cada organización.

Formaciones organizadas por el BICE así como una guía práctica (disponible a petición) permiten que cada institución se comprometa cada vez más a favor de la infancia maltratada.

Para saber más, contáctenos:

Comisión de Protección del Niño

El BICE ha creado una Comisión de Protección de Niño dependiente de la Secretaria General. Esta pone en práctica todos los medios necesarios para asegurar la aplicación y el seguimiento de las herramientas de protección de la infancia propuestas por la Oficina Internacional Católica de la Infancia.

Un enfoque basado en el derecho y la resiliencia

El enfoque del BICE sobre la protección de los niños se basa en los derechos: los derechos humanos se aplican a todos, incluyendo a los niños. La dignidad de todos los seres humanos debe ser respetada y este respeto de cada uno y cada una tiene la misma importancia.

Nuestra filosofía se apoya también en el principio de resiliencia de los niños con el fin de favorecer su capacidad de reconstrucción a pesar de las heridas y traumas sufridos.