Derechos del niño en América Latina : diez años de acciones
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Diez años de acciones en favor de los derechos del niño en América Latina
© S. Vincitorio

Diez años de acciones en favor
de los derechos del niño en América Latina

En América Latina, el BICE saca su fuerza a través de su red de organizaciones miembros y socios, que obran para defender y promover los derechos y la dignidad de los niños.

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Carmen Serrano, responsable de la red BICE para la región de América Latina y el Caribe, habla sobre su dedicación y acciones en favor de los derechos del niño a lo largo de más de diez años.

¿Cuál era el estado de la red en América Latina cuando llegaste al BICE?

Carmen : Cuando llegué en el 2005, el BICE y sus socios locales en la región atravesaban un período delicado. Además de la dificultad de encontrar financiamiento para los proyectos, se sumaba el cierre de la antena regional del BICE en Montevideo (Uruguay). Las asociaciones miembros, una decena, estaban desorientadas.

Ante esta situación, me pareció que la primera acción a emprender era restablecer la confianza de las organizaciones y reunirnos alrededor de un gran proyecto común : la defensa y la promoción de los derechos y la dignidad del niño.

Para alcanzar ese grande desafío y reforzar el impacto de las acciones locales, era necesario construir un espacio común para favorecer los intercambios de experiencias, los aprendizajes comunes y las iniciativas. De esa necesidad y visión nació la importancia de trabajar en red. Cada organización socia tenía tanto para aportar como para aprender de los otros.

Las primeras actividades organizadas en la red latinoamericana fueron seminarios de formación sobre temáticas con relación a la infancia. Esos seminarios se transformaron rápidamente en “encuentros anuales” para las organizaciones locales.

¿Después de más de diez años de trabajo y de dedicación, cuál es la situación de esa red?

Carmen : Hoy, la red del BICE en América Latina cuenta con unas cuarentas organizaciones miembros y socios, que comparten los mismos objetivos y valores y que obran para el desarrollo integral del niño alrededor de tres grandes programas:

  • humanizar la justicia de los menores ;
  • luchar contra el mal trato y la violencia sexual ;
  • favorecer el acceso a la educación.

La red BICE se convirtió, para esas organizaciones, en un lugar de intercambios, un espacio de creatividad intelectual, una sólida base de recursos y experiencias sobre todo tipo de preguntas en relación con los derechos del niño.

¿Por qué ese trabajo en red es tan importante?

Carmen : En mi opinión, ese trabajo en red permite:

  • Una mutualización de las buenas prácticas entre los socios gracias a la creación de un espacio común para escuchar y compartir.
  • El fortalecimiento de las capacidades de los miembros de la red a través de la organización de seminarios y formaciones regionales.
  • Una mayor eficiencia de las acciones de sensibilización y de promoción, que se inscriben en una dimensión regional y no solo local.
  • Un espacio de reflexión y de acción alrededor de objetivos comunes.

¿Cuál es, para ti, el logro más bonito realizado gracias a esa red?

Carmen : Es una pregunta muy difícil teniendo en cuenta todas las acciones realizadas durante estos diez años. Lo que más me emociona hoy, es la dinámica que se creó en el continente, el interés y la motivación de los miembros y socios, y los intercambios interpersonales. Además, se puede ver que los miembros de la red se apropiaron realmente de los proyectos organizados y adoptaron posiciones comunes sobre diferentes temáticas vinculadas con la infancia; lo que refuerza su notoriedad a nivel regional e internacional. Las acciones de terreno tienen un impacto real; y muchas de las buenas prácticas, en un principio al nivel local, se difundieron en todo el continente.

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