Nuestra misión :

Defender los derechos y la dignidad del niño en todo el mundo

Justicia juvenil en Brasil

En Brasil, la justicia juvenil está enmarcada dentro de la Ley federal 8069. De ese texto se desprende el Estatuto del Niño y del Adolescente con el que se proporciona mayor protección a los niños y se fomenta la puesta en práctica de medidas adecuadas. Asimismo, Brasil fija la edad mínima de responsabilidad penal en 12 años (13 años en Francia). Esta ley sobre la justicia de menores define además: la privación de libertad como una medida de último recurso los derechos de los niños privados de libertad las obligaciones de los centros cerrados las distintas medidas socioeducativas A pesar de los avances realizados por Brasil en materia de justicia juvenil, el contexto sociopolítico es más complejo de lo que parece. De hecho, la privación de libertad sigue primando sobre todas las medidas de reinserción de los adolescentes en conflicto con la ley, aun cuando las infracciones son menores. La Secretaría Especializada sobre Derechos Humanos de Brasil ha indicado que 13.489 adolescentes han sido privados de libertad en 2004 y 16.528 adolescentes en 2007. (Audiencia Regional ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos “Situación de los niños y de los adolescentes en conflicto con la ley penal en los países del MERCOSUR” del 15 al 31/10/2008).

El BICE obra a favor de una justicia restaurativa

Desde 1987, la Pastoral do Menor (PDM) lleva a cabo en Brasil proyectos y actividades con y a favor de 3000 niños y adolescentes desfavorecidos de la Región Nordeste.

En Fortaleza, el BICE y la PDM acompañan a los adolescentes que están cumpliendo los últimos meses de su medida de privación de libertad para ayudarles a preparar su salida y facilitar su reinserción socio-familiar.

Para construirse un proyecto de vida estos jóvenes pueden beneficiarse de talleres sobre la autoestima, las relaciones familiares, la ciudadanía, o incluso las redes de acompañamiento comunitario.

Un voluntario perteneciente al entorno del joven se vuelve su referente y lo sostiene a lo largo de su reinserción. El adolescente puede beneficiarse asimismo de un acompañamiento personalizado con el sicólogo y los educadores del centro y su referente.

El objetivo de este seguimiento es limitar la reincidencia y acompañar al joven a lo largo de su proyecto de vida.

En el marco del programa Niñez sin Rejas, la Pastoral do menor organiza asimismo campañas de sensibilización a la justicia juvenil y a los derechos del niño.

Nuestro asociado local lleva a cabo misiones de control y asesoramiento en otros centros cerrados administrados por el Estado.

Actividades en Brasil

  • Acompañamiento psicosocial de los adolescentes en conflicto con la ley y asesoramiento jurídico a los adolescentes que han sufrido violaciones de sus derechos en los procedimientos judiciales
  • Visitas a domicilio y reuniones con la familia de los adolescentes en conflicto con la ley
  • Asambleas comunitarias sobre les derechos del niño
  • Reuniones con la “Secretaria do Trabalho e Desenvolvimento Social” para fomentar la colaboración entre la sociedad civil y las autoridades públicas
  • Presentación de un diagnóstico sobre el sistema socio-educativo en régimen abierto
  • Visitas de seguimiento y evaluación de las condiciones de vida en los centros cerrados en colaboración con la sociedad civil para fomentar el respeto de los derechos del niño
  • Participación en las reuniones con el grupo de trabajo gubernamental sobre la política pública del sistema de justicia juvenil
  • Talleres para los actores de la justicia sobre la aplicación de la ley en el ámbito de la justicia juvenil
  • Taller con los representantes de los medios de comunicación, en colaboración con el Ministerio de Justicia, sobre el derecho de los niños
  • Realización de una campaña de sensibilización con la participación en programas de radio, la elaboración de un spot de radio y la creación de un video sobre la criminalización de la juventud

 

Cifras clave por año

  • 60 adolescentes en conflicto con la ley
  • 130 personas del entorno de los menores (padres, tutores, comunidades…)
  • 20 actores de la justicia juvenil (jueces, personal, policía judicial…)
  • 30 asistentes sociales de los centros cerrados
  • 50 responsables de medios de comunicación sensibilizados a la justicia de menores (radio, TV, prensa escrita…)