Nuestra misión :

Defender los derechos y la dignidad del niño en todo el mundo

Niños en la calle en Paraguay

En Paraguay, los niños trabajadores son numerosos y algunos de ellos viven en la calle donde están expuestos a numerosos peligros. Este fenómeno inició durante la década de los ochenta en un país asolado por la dictadura militar. Hoy día, se calcula que 416 000 niños y adolescentes de ambos sexos de entre 5 y 17 años de edad trabajan, remunerados o no. En el área metropolitana de Asunción, la capital, hay aproximadamente 26 000 niños que trabajan y/o viven en la calle. (Fuente : Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC) en 2013) Estas aglomeraciones urbanas conllevan todo tipo de riesgos: droga, delincuencia, explotación laboral, explotación sexual, etc. La exclusión de los niños del sistema educativo no hace más que reforzar su marginalización. Teniendo presente esa realidad, el BICE obra para promover la reintegración de los niños trabajadores y de los niños de la calle y fortalecer los vínculos familiares y comunitarios.

El BICE obra a favor de los niños trabajadores

Desde 2001, el BICE y su socio local, Callescuela, llevan a cabo actividades socioeducativas para los niños vulnerables de dos zonas urbanas de Paraguay.

El objetivo de estas actividades es identificar y acoger en centros especializados a los niños que trabajan o viven en la calle, acompañar a sus familias, sensibilizar a los niños a sus derechos y, sobre todo, impedir que vuelvan a la calle. El proyecto se dirige asimismo a las familias, y en particular a las madres que viven en las comunidades desfavorecidas.

Actividades para los niños trabajadores de Paraguay

El BICE y su socio local, Callescuela, llevan a cabo conjuntamente distintas actividades en los llamados Centros de educación popular (CEP) donde se acogen a niños de entre 6 y 18 años de edad.

Además de ser un lugar en el que los niños pueden crecer y desarrollarse en un entorno seguro, los CEP proponen servicios escolares de apoyo y una merienda nutricional diaria.

Los niños de más edad pueden inscribirse a cursos de capacitación profesional. Estos centros también acogen a las madres que de esta manera pueden participar en actividades tales como la preparación de las comidas comunitarias.

Asimismo, se sensibiliza a los niños a sus derechos: antiguos niños trabajadores o de la calle les dan a conocer sus derechos y les enseñan a hacerlos valer a nivel tanto comunitario como municipal o nacional.

(video en francés)

Cifras clave del proyecto en Paraguay

  • 200 niños y adolescentes de entre 6 y 18 años de edad acogidos cada año
  • 300 familias acompañadas para que ejerzan mejor su parentalidad