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17 abril 2020 | 14:45

RDC – “Sus vidas se parecen a una sucesion de eventos desafortunados”

RDC - Aide lutte contre Coronavirus

Con el fin de proteger a los niños más vulnerables en este contexto de pandemia mundial, el BICE se compromete a responder a las necesidades específicas de sus socios en África y América Latina.

En la República Democrática del Congo (RDC), ya muy afectada en los últimos meses por las epidemias de sarampión, cólera y ébola, el BICE financia asimismo la compra de depósitos de agua y jabón. También está prestando apoyo a sus tres asociados locales, Gewevuca, Ghovodi y Peder, en la difusión de buenas prácticas de higiene a la población a fin de evitar la propagación del virus.

Necesidades vitales de salud no satisfechas para 3,3 millones de niños en la RDC

Así pues, estas medidas aplicadas durante la epidemia del Ébola se relanzan y amplían. “Son esenciales en este país cuyo ya débil sistema de salud ha sido socavado por epidemias anteriores y en el que la falta de acceso al agua potable y a los productos de higiene es dramática“, explica Marie-Laure Joliveau, responsable de políticas del BICE. Unos 3,3 millones de niños tienen necesidades vitales de salud que no están siendo satisfechas, según la UNICEF (estimaciones de marzo de 2020).

Según Lebon Labene de Gewevuca, que trabaja en Kivu del Sur y del Norte, las familias a las que acompañan están cada vez más preocupadas y agotadas. “Sus vidas se parecen a una sucesión de acontecimientos desafortunados: la inseguridad, la guerra, los desastres naturales (mensaje de alerta sobre la erupción volcánica), el Ébola, la hambruna… y ahora el coronavirus. Es difícil. El Covid-19 es también la causa de algunas medidas muy restrictivas – contención o aislamiento – muy difíciles para los más necesitados. Especialmente porque no van acompañados de medidas paliativas.”

El Ébola, todavía activo en la RDC

En la República Democrática del Congo, la mayoría de la población vive de un empleo informal y cotidiano. Necesitan su “sustento diario” para alimentarse. “Desacelerar o suspender las actividades es realmente un duro golpe. La gente a menudo no lo entiende porque no tiene acceso a la información. No saben nada sobre esta nueva enfermedad, o cómo y por qué protegerse. Por lo tanto, la situación es particularmente desequilibrada y confusa entre un pequeño estrato social que está informado y es capaz de arreglárselas económicamente y el resto de la población que se expone a la contaminación para sobrevivir.”

Otra preocupación: el Ébola, después de un breve respiro en marzo, sigue activo en la RDC. “Se han confirmado casos en Goma y Beni en Kivu del Norte y Kukavu en Kivu del Sur. Hay dos muertes esta semana.En este contexto, la acción de las tres asociaciones – Gewevuca, Ghovodi y Peder – es esencial. Informan a las comunidades sobre los gestos de aislamiento, en particular mediante carteles en los idiomas locales. Proporcionarles kits de protección higiénica (agua, jabón, desinfectantes, guantes…). Y proporcionar ayuda alimentaria a los más desamparados.