Nuestra misión :

Defender los derechos y la dignidad del niño en todo el mundo

15 enero 2015 | 15:27

Acogida de la madres desemparadas en Mali

En Mali, numerosas muchachas jóvenes abandonan sus aldeas para ir a trabajar a la capital Bamako. Quieren ganar dinero para hacerse un ajuar y ayudar a su familia. Analfabetas y sin capacitación profesional, encuentran un trabajo mal remunerado como sirvientas domésticas de las familias más acomodadas. Ingenuas y sin experiencia, son a menudo víctimas de violencias y abusos sexuales y no es infrecuente que queden embarazadas. La calle se vuelve entonces su refugio y estas jóvenes madres desamparadas y sus hijos quedan expuestos a los peores peligros.  

Ayudar a las jóvenes desamparadas a ser buenas madres

Desde 1996, el BICE y su asociado local, el BNCE Mali, trabajan por la protección de las jóvenes madres desamparadas. El objetivo perseguido es ofrecerles soluciones alternativas a la calle.

Acogidas en el hogar “Un techo, una vida” desde 2004, estas jóvenes pueden llevar a cabo su embarazo y aprender los fundamentos del cuidado de un lactante. En algunos casos se les ayuda para que se reúnan con su familia.

Por último, se organizan campañas de sensibilización y prevención para las familias, los empleadores y los jóvenes para luchar contra un fenómeno en progresión constante.

Actividades a favor de las jóvenes madres

  • Acogida de las jóvenes antes y después del nacimiento de su hijo: alojamiento, atención médica para la madre y el niño, aprendizaje de la maternidad …
  • Determinación da la paternidad y tramitación del certificado de nacimiento
  • Alfabetización de las jóvenes y formación profesional
  • Visitas de seguimiento para los niños, las familias y las comunidades

Jóvenes madres en situación de desamparo: cifras clave por año

  • 100 jóvenes madres de menos de 18 años pueden ser acogidas en el hogar “Un techo, una vida”
  • 100 muchachas reciben capacitación profesional
  • En un periodo de 3 años, de 1000 a 1500 adultos (funcionarios de policía, trabajadores sociales, personal docente, padres de alumnas, jefes de aldeas y miembros de los Comités locales de Protección de los derechos del niño) se movilizaron y fueron activos en el marco de este proyecto.

Testimonio

Testimonio de Aminata, 17 años

Pasaba fuera toda la noche y jamás fui al hospital para un control prenatal» nos cuenta Aminata. El padre de su hijo no la ha abandonado, pero era muy pobre y vivía, él también, en la calle.

Asimismo, Aminata no podía buscar amparo en su pueblo porque sabía que su familia, al enterarse de que estaba embarazada y sin trabajo, la iba a rechazar.

Por lo tanto, esta futura joven mamá tuvo que arreglárselas, mal que bien, para sobrevivir sola, sin ningún tipo de atención y con la permanente angustia del “qué pasará mañana”.

Afortunadamente, en vísperas de su parto, una persona que había oído hablar de las acciones del BICE en la radio local acompañó a Aminata al Centro del Bice “Un techo, una vida” para las jóvenes madres en situación de desamparo.

Allí, Aminata encontró por fin el calor, el consuelo y la ayuda que necesitaba. Pudo dar a luz en un entorno saludable y atender a las necesidades de su recién nacido.

« Aprendí a coser, a cocinar y un poco a leer» sigue contando Aminata.

« Adquirí confianza en mí misma y los educadores van a intentar arreglar las cosas con mi familia en el pueblo.

Sé ahora que me las puedo arreglar para darle de comer y criar a mi bebé en buenas condiciones.