EL 70% DE LOS PERUANOS DICEN QUE ESTÁN ANSIOSOS - BICE - ONG de protection des droits de l'enfant
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EL 70% DE LOS PERUANOS DICEN QUE ESTÁN ANSIOSOS

En el Perú, el CEDAPP* lleva a cabo actividades de prevención y atención psicosocial para niños y adolescentes en situaciones de alta vulnerabilidad. También ayuda a los padres en el ejercicio de la paternidad. Desde el pasado mes de mayo, con el apoyo de BICE y CESIP**, ha estado desarrollando un apoyo psicológico a distancia.

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Soporte

Una medida importante en vista del aumento de los trastornos de ansiedad en particular, consecuencia de la pandemia de Covid-19. Primera evaluación elaborada por un terapeuta que trabaja con nuestro socio peruano.

¿Por qué se organizó un apoyo psicológico remoto?

Para hacer frente a la pandemia del Covid-19 y la contención que nos mantuvo fuera de terreno***. Este apoyo ofrece a los niños, adolescentes y adultos que lo necesiten un acompañamiento de tres sesiones por parte de profesionales. Seguido, si es necesario, se procede a la remisión a un centro de salud de la región del paciente o a los servicios de protección del Estado. Entre mayo y agosto, acompañamos a 168 personas por teléfono.

¿Esta línea continúa funcionando a pesar del desconcierto?

Sí. Lo mantenemos porque nos permite llegar a más gente. Algunos que se sienten más cómodos con la asistencia a distancia; otros, a los que no pudimos ayudar antes, porque viven demasiado lejos de donde trabajamos cara a cara. Con esta línea telefónica podemos llegar a zonas más remotas, zonas que normalmente reciben poca ayuda.  Por último, los trastornos de ansiedad, sueño y estrés han aumentado mucho en el Perú con la pandemia de Covid-19, por lo que nos parece importante estar presentes y ser fácilmente accesibles.

¿Qué problemas han encontrado más a menudo?

Para los niños, lo que ha sido muy difícil de vivir debido al confinamiento ha sido la larga separación de uno de los padres en las familias divorciadas – el Estado ha prohibido a los niños cambiar de hogar – o la separación de los abuelos. En el Perú, los abuelos suelen participar mucho en la crianza de los niños. El cierre de escuelas, el aislamiento, la educación a distancia – inaccesible para algunos por falta de medios – también han sido fuente de tristeza y estrés. Al igual que el miedo a la enfermedad.  Muchos niños carecían de explicaciones, necesitaban entender. Finalmente, esta situación generó tensiones dentro de los hogares. Así que hemos hecho mucha prevención para evitar casos de violencia en las familias que acompañamos. Como en muchos países, la línea telefónica de ayuda establecida por el Estado ha registrado, en efecto, un aumento significativo de los casos de violencia y abuso sexual durante la reclusión.

¿Y qué se puede decir hoy?

Las cifras posteriores a la conclusión son preocupantes desde el punto de vista sanitario, económico y social. En el Perú, el 71% de la población activa vive de la economía informal y de un ingreso diario. Por consiguiente, los efectos del confinamiento son dramáticos, con un fuerte aumento de la pobreza. Los peruanos también sufren psicológicamente. Según una encuesta de 1.020 personas realizada por IPSOS, el 52% de ellos tienen miedo de ser infectados y el 10% mencionan problemas emocionales. Además, frente al aislamiento social, el 37% expresó preocupación, el 25% ansiedad y el 12% tristeza. Hoy, según otro estudio nacional, el 70% de los peruanos dicen que están ansiosos. Miedo a perder su trabajo, miedo a enfermar, miedo a perder a un ser querido, miedo al futuro.

¿Puede contarnos la historia de un niño al que hayan acompañado a distancia?

Una mujer nos llamó para contarnos sus preocupaciones financieras y la educación de su hija de 10 años. Es difícil para ella asistir a la escuela a distancia y soportar el aislamiento. Sugerimos que uno de nuestros terapeutas hablara con su hija. Conocemos a una joven que está triste por no poder ver a su padre y visitar a su abuelo paterno. Se despierta por la noche con angustia y no se atreve a hablar de ello con su madre. La animamos a hacerlo. En una segunda llamada, nos dijo que ya estaba mejorando. Expresó cómo se sentía. Al mismo tiempo, sin romper el secreto profesional, explicamos a su madre la importancia de hablar con su hija, de escucharla. La relación se calmó. Y la madre entendió que su hija necesitaba ver más a su padre después del encierro.

*Centro de desarrollo y asesoría psicosocial.

**Centro de estudios sociales y publicaciones.

***CEDAPP está trabajando en terreno en Lima, en particular en los barrios más pobres de Ate, Villa María del Triunfo, Carabayllo y San Juan de Lurigancho, así como en Cusco y Ayacucho.

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